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Fase REM

Submitted by on 29 September, 2010 – 8:11 am3 Comments

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Fase REM

19 de enero. 7:00 a. m. Me despierto. Entre las sábanas, con cierta desidia y no mucha decisión, decido levantarme. 8:10 a. m. Me he dormido. Me despierto. Otra vez. Oigo pasos. Alguien hace ruido en casa. Desgana. Agobio. Angustia. Me levanto. Todo me molesta. Me aseo. El agua está fría. Congelada. Café. Ascensor. La calle. El calor de las sábanas me hace tiritar. Miro al suelo. Enciendo un cigarro. A trabajar. Tren. Miro. Observo. Muchas caras. Tristeza. Siguiente parada. Más tristeza. Miradas. Infinito. No hay horizonte. Blanco y negro. Siguiente parada. Más personas. Menos espacio. Más agobio, ergo, más tristeza. Fin de trayecto. La calle. Frío. Y sol. Me duelen los ojos. Estoy desubicado. Sé dónde estoy. No es mi sitio. No el que debería. Vida. O cárcel. Estoy triste. Camino. Más caras. Inciso. Una mujer. Me agrada. Es sencilla. Pero sofisticada. Me atrae su rostro. Desprende lealtad. Humildad. Su pelo es lacio. Dejado. Largo. Poco cuidado. Me gusta. Rizado. Dorado. Arcoiris. Me gusta esta sensación. Se acerca. La miro. Me mira. Aparto la mirada. Nos cruzamos. Y adiós. Vuelve el agobio. Una vana sensación de cobardía arremete duramente contra mis sentidos. Hago un alto. Recapacito. Llego tarde al trabajo. Da igual. Media vuelta. Leve toque. Suave. Nada invasivo. En el hombro. Y cito. ¿Por qué dos desconocidos no pueden charlar? Más café. Es preciosa. Y atrevida. No lo preveía. No hace frío. Tiemblo. Se me nota. Quiero volver a verla. Hablamos de todo. Y de nada. 12:22 p. m. Debo marcharme. No quiero. Lo hago. Cobarde. Ni sé su nombre. Me despido. Prometemos volver a cruzarnos. Y cito. ¿Por qué dos desconocidos no pueden charlar? ¿Sin más? Me doy prisa. Atisbo a mi jefe. En la puerta. Paciente. Pero irritado. No hay explicación. Yo no miento. Me despide. Vuelta a casa. Sin trabajo. Alegre. Conocí a alguien. Especial. Me vencí a mí mismo. Un sonido. Muy extraño. Es una alarma. Veo números. Estoy desubicado. Otra vez. Más ruido. 19 de enero. 8:10 a. m. Me he dormido. Me levanto. No recuerdo nada. El agua sale caliente. Ascensor. La calle. Camino. Arcoiris. Muchas caras. Tren. Más caras. Fin del trayecto. Inciso. Una cara. Me es familiar. Una extraña sensación recorre mi cerebro. Empiezo a recordar. Conservo el trabajo. Desahogo. Calma. Ella me gusta. Me paro frente a ella. Y cito. ¿Por qué dos desconocidos no pueden charlar? 12:20 p. m. Se llamaba déjà vu

Si quieres escuchar la música que acompaña al texto, amplía el contenido.

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Mario Munera

Fotógrafo, diseñador web, blogguer, futuro estudiante de educación social, voluntario y apasionado de la psicología. Creo en el optimismo y en la empatía como base para casi todo y sufro de una obsesión por los pequeños detalles, los números y la geometría. Menos es nada.   –   MMunera

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